Las fuerzas de seguridad de Armenia volvieron a detener el 4 de noviembre al empresario y dirigente opositor Samvel Karapetyan, líder del partido Armenia Fuerte, después de realizar allanamientos durante varias horas en su domicilio particular y otras propiedades vinculadas con su familia. Karapetyan, quien permanecía bajo arresto domiciliario, fue trasladado al Departamento de Investigación de Delitos Económicos del Comité de Investigación, en medio de las tensiones entre el gobierno del primer ministro Nikol Pashinyan y las fuerzas opositoras por el proyecto de reforma constitucional que exige Azerbaiyán como condición para la firma de un acuerdo de paz. El abogado del empresario, Armen Feroyan, confirmó a Azatutyun que su defendido fue retirado de su vivienda por agentes de las fuerzas de seguridad y trasladado a dependencias del Comité de Investigación. El letrado denunció que las autoridades no habían comunicado los motivos concretos del procedimiento. “Todavía no nos queda claro en qué se basan”, declaró Feroyan, quien calificó el operativo como “otra manifestación de ilegalidad y persecución política”. Consultado sobre la posibilidad de que las autoridades modificaran las condiciones de detención de Karapetyan, el abogado sostuvo: “Cuando se cometen ilegalidades, es imposible predecir su alcance y forma. Sean cuales sean sus actos, son altamente ilegales y tienen características de persecución política”. Los procedimientos comenzaron durante las primeras horas de la mañana, cuando agentes de seguridad ingresaron en las viviendas de Samvel Karapetyan y de su sobrino Narek Karapetyan, dirigente de la bancada parlamentaria de Armenia Fuerte. La portavoz del partido, Aghavni Sukiasyan, informó que los registros también alcanzaron otras propiedades vinculadas con la familia. Por su parte, el Comité de Investigación de Armenia comunicó que se estaban realizando allanamientos simultáneos en 65 domicilios, en el marco de una causa penal a cargo de su departamento especializado en delitos económicos y contrabando. Sin embargo, las autoridades no precisaron públicamente qué elementos motivaron los nuevos procedimientos ni explicaron si la detención implicaría una modificación de la medida cautelar que pesaba sobre el empresario. Narek Karapetyan confirmó que su tío se encontraba bajo custodia policial y vinculó el operativo con la posición política de Armenia Fuerte frente a la reforma constitucional impulsada por Pashinyan. El dirigente opositor sostuvo que el Gobierno intenta presionar a su espacio para modificar su rechazo al nuevo texto constitucional. Según afirmó, la posición de Armenia Fuerte no cambiará aunque las autoridades realicen otros diez allanamientos o detengan a cientos de personas. Hasta el momento de las declaraciones, las autoridades armenias no habían respondido a las acusaciones de persecución política formuladas por los representantes del partido. La nueva detención se produjo en un momento de enfrentamiento entre el oficialismo y la oposición por la elaboración de una nueva Constitución, una iniciativa que el gobierno de Pashinyan impulsa mientras Azerbaiyán exige modificar la Carta Magna armenia como condición para firmar definitivamente el acuerdo de paz. Bakú sostiene que la referencia a la Declaración de Independencia de Armenia incluida en el preámbulo constitucional representa una reivindicación territorial contra Azerbaiyán, debido a su vinculación histórica con la cuestión de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj). Aunque el gobierno armenio rechaza que la Constitución vigente contenga reclamaciones territoriales, Pashinyan impulsa una reforma que eliminaría la referencia a la Declaración de Independencia. La oposición denuncia que el proyecto responde a las exigencias del presidente azerbaiyano Ilham Aliyev y lo denomina “la Constitución de Aliyev”. El debate adquirió una importancia particular después de las recientes elecciones parlamentarias, en las que Contrato Civil obtuvo la mayoría legislativa, pero no alcanzó los votos necesarios para impulsar por sí solo la convocatoria a un referéndum constitucional. Según la información difundida por Radio Azatutyun, el oficialismo necesita al menos seis votos de diputados opositores para aprobar esa iniciativa en la Asamblea Nacional. Armenia Fuerte manifestó su rechazo a acompañar el proyecto, mientras Pashinyan advirtió recientemente sobre la posibilidad de ejercer presión pública sobre los sectores opositores que se nieguen a respaldar la reforma. En ese contexto, Narek Karapetyan interpretó los allanamientos y la nueva detención de su tío como un intento de modificar la posición parlamentaria de su espacio. Samvel Karapetyan enfrenta actualmente acusaciones por presunta incitación pública a la toma del poder, lavado de dinero, evasión fiscal y fraude. El expediente ya se encuentra en los tribunales y el empresario permanecía bajo arresto domiciliario antes del operativo del 4 de noviembre. Karapetyan rechazó las acusaciones y sostuvo en reiteradas oportunidades que las causas judiciales en su contra forman parte de una persecución política impulsada por las autoridades armenias. La nueva intervención policial se produjo mientras otros dirigentes opositores también enfrentan procesos judiciales y medidas restrictivas de su libertad, en un escenario de creciente confrontación entre el gobierno de Pashinyan y las fuerzas políticas que rechazan la reforma constitucional.